Oremos por nuestros hermanos refugiados

 

 

 

 

Quiero estar bien con mis hermanos, de norte a sur al fin del mundo.

Saber oír y dar mis manos , sudar jugando algo bien sano.

Todos aquí somos humanos, que más me da el color, la raza,

dentro tenemos sentimientos, que necesitan de sustento .

Si adentro hay buenos sentimientos, no se pueden quedar adentro.

Aquí está mi casa abierta, hay un plato por ti en nuestra mesa,

sombra de árbol para tu cabeza, libro abierto tu vida mi puerta.

Casa abierta, la amistad no cuestiona tu credo,

a la tierra le gusta que amemos, sin distingos de culto o bandera.